Nuestra raiz
Un día al llegar a clase, Alba, nuestra profesora de Historia nos propuso participar en un concurso sobre el patrimonio arquitectónico que nos rodea. Muchos de nuestros compañeros se ofrecieron voluntarios, pero finalmente, solo quedamos dos grupos comprometidos por las tardes para poder empezar el proyecto.
Lo primero, fue valorar las temáticas, llegando a la conclusión de que queríamos desarrollar la tradición vinícola del Somontano. Lo segundo, encontrar horarios en los que, junto con Alba, nos pudiéramos reunir fuera del horario escolar. Y, por último, comenzar con las sesiones de sensibilización.
En una primera sesión leímos las bases del concurso y decidimos realizar un vídeo. Después, intentamos definir qué es el patrimonio para nosotros, dándonos cuenta de que englobar tantas cosas en un mismo concepto nos resultaba difícil. Con una dinámica de posits, establecimos palabras claves que queríamos que salieran en nuestro proyecto. Hicimos lo mismo con la idea de cómo debemos cuidar nuestro patrimonio, motivados por varias noticias que hacían referencia a vandalismo para crear conciencia.

En una segunda sesión de sensibilización, esbozamos qué tipo de video queríamos realizar decantándonos por ser más espontáneos y cinematográficos.
Fuimos a visitar dos bodegas de nuestra localidad: Bodegas Lalanne como promotora de nuestra D.O y más tradicional, y Bodega Sommos, como innovación, vanguardia y modernidad.
Ahí, nos dimos cuenta de que la tradición vinícola tiene más relación con Europa de lo que pensábamos. Por un lado, Lalanne tiene su origen en la región de Burdeos y por otro, Sommos es de las arquitecturas punteras en Europa. Además, recordamos que esta tradición es heredada desde tiempos del Imperio Romano y debido a su expansión, se asentó el consumo y producción de vino. Ambas trabajan variedades de uva que podemos encontrar en toda Europa y sus vinos son exportados por todo el continente.

En Sommos, nos gustó que Pablo que nos bajara por los “sitios secretos” de la bodega, acercándonos más a la elaboración por gravedad que realizan. Nos pusieron las batas y pudimos ver los depósitos en plena fermentación y paseamos con las bicis eléctricas.
De Lalanne nos gustó mucho cómo Laura se sentía tan orgullosa de su tradición familiar y cómo habían sabido conservar la arquitectura tan distintiva que les caracteriza. Nos encantó una pequeña parte con antiguas piezas de elaboración del vino.
Después de las visitas guiadas tuvimos dos semanas para reflexionar cómo orientar el guión y establecer los planos. Los días de realización del guión fueron difíciles, ya que a veces no nos terminábamos de poner de acuerdo, pero, pensar los planos fue algo mucho más divertido, sencillo y motivador.
Alba leyó los guiones, hicimos correcciones, y lo tradujimos al inglés con nuestra profesora Ascen. Así pudimos comenzar la grabación.
Un viernes por la mañana, Alba nos vino a buscar al cole con el coche para volvernos a llevar a las bodegas. Toda la mañana fue de grabación intensa, dado que teníamos poco tiempo y había que desplazarse a las dos bodegas, teníamos que volver a las clases…
La experiencia de la grabación fue maravillosa. Nos sentimos como pequeños productores expertos en la materia. Pablo y Laura nos dejaron absoluta libertad para entrar y salir de dónde queríamos y así poder ser más creativos y conseguir mejores tomas.
Para finalizar, bajamos a la radio del colegio para grabar la voz en off de nuestro video, además repetimos algunos planos y comenzamos la edición, la cual fue realmente compleja puesto que necesitábamos conseguir que la voz en off coincidiera con algunos planos que tenían voz real en el audio. No obstante, después de muchas horas editando… ¡lo hemos conseguido!
Después de verlo y enseñarlo al resto de nuestros compañeros podemos decir que esta experiencia ha sido gratificante. Nos ha permitido conocer mejor el entorno y tradiciones que nos rodean, y hemos disfrutado el proceso de conocer y crear.
Valoraciones personales:

Lucas: yo quise participar en este proyecto porque quería enseñar a Europa la historia que tiene nuestro territorio. Aunque ha sido difícil compaginar todo, estoy muy orgullo del trabajo que hemos conseguido como equipo.
Asier P.: mi motivación para participar en este proyecto fue la oportunidad de conocer más a fondo mi patrimonio. Yo me encargué especialmente en la edición, la cual, aunque fue difícil me siento orgulloso del resultado.
Eneko: elegí participar en el concurso porque quise transmitir el amor que tengo por mi tierra, y en el concurso, vi la oportunidad para hacerlo. He sentido más cerca que nunca la ilusión de personas como Laura y Pablo en transmitirnos a nosotros, los jóvenes, la tradición vinícola.
Asier F.: me motivó participar en el concurso el hecho de tener la posibilidad de explorar nuestro entorno y poder grabar un video. Este concurso era la posibilidad de juntar conocimientos y creatividad y dar a conocer nuestra localidad.