POR TIERRAS DEL CURA MERINO
Descubriendo tesoros con el Cura Merino y el IES Valle del Arlanza
¿Quién dijo que la historia era aburrida? En el IES Valle del Arlanza hemos demostrado que aprender puede ser toda una aventura, ¡literalmente! Durante dos años, los profes nos han metido de lleno en un proyecto que mezcla tradición, tecnología y mucha curiosidad: rutas de Geocaching inspiradas en la figura del Cura Merino.
¿Qué es esto del Geocaching?
Imaginad una búsqueda del tesoro, pero a lo grande y con GPS. A través de la app Geocaching, que conecta a exploradores de todo el mundo y que puedes descargarte en el móvil, los participantes recorren rutas diseñadas para encontrar cachés escondidos en rincones únicos. Un caché -o tesoro, como lo llamamos los aficionados a este juego- es un pequeño contenedor escondido en algún lugar del mundo, desde una calzada real abandonada hasta la grieta más improbable de una roca donde se escondieron los guerrilleros. Cada tesoro te va contando historias de ese lugar y te permite conocer el patrimonio desconocido de los pequeños pueblos y curiosidades que normalmente ni te das cuenta de que existen. Esta aplicación nos ha permitido descubrir lugares que no conocíamos y utilizar el móvil para algo más que mirar las redes sociales. ¡Nada de aburrirse mirando libros, aquí se aprende con las botas puestas!
El Cura Merino como guía
¿Y quién mejor para liderar esta aventura que el Cura Merino, héroe burgalés y símbolo de resistencia contra la invasión en el siglo XIX? Jerónimo Merino Cob, conocido como el Cura Merino, nació en Villoviado (Burgos) en 1769 en una sencilla familia de agricultores. Pero lo que realmente molaba de él no eran solo sus hazañas, sino algunos de los valores que guiaron su vida. Trató siempre de ayudar a su tierra y a su gente, y su carácter decidido lo llevó a actuar en momentos complicados, con el objetivo de proteger a los más vulnerables.
En nuestra aventura por las tierras que recorrió el Cura Merino descubrimos:
• Un tramo abandonado de la Calzada Real Francesa cerca de Quintanilla de la Mata, la antigua vía que unía Bayona con Madrid. Por ella transitaron correos que cambiaron la historia de España, comerciantes, viajeros y… ¡hasta el mismísimo Napoleón!- • La casa del Cura Merino en Villoviado en la que, aunque casi en ruinas, parece como si las paredes aún guardaran ecos de conspiraciones, refugios improvisados y noches en vela.
- • Y buscando otro pequeño tesoro, encontramos un potro de herrar en Puentedura, una estructura tradicional donde se sujetaba al ganado para colocar o ajustar las herraduras.
- A todos estos lugares llegamos recorriendo la historia de nuestro cura aventurero. Cada contenedor que camuflamos se convierte en una invitación para que personas de todo el mundo descubran lugares que, de otro modo, pasarían desapercibidos
Dos años de pura acción
El proyecto “Por tierras del Cura Merino” nació con una idea sencilla pero poderosa: convertir el territorio en un aula viva y usar Geocaching como herramienta para que los alumnos descubriéramos, interpretáramos y ayudáramos a difundir el patrimonio de nuestro entorno. Quisimos adentrarnos en el proyecto porque, una vez que nos lo explicaron los profe, vimos que podía servirnos para entender algunas cosas de nuestra comarca. Por ejemplo, deseábamos estudiar sobre la vida de este personaje porque precisamente junto a su tumba solemos pasar el rato en nuestro pueblo.
Para llegar al final nuestros profes nos guiaron a través de varias fases:
• Nos hablaron del Cura Merino, fuimos a charlas y participamos en exposiciones sobre él. Nos contaron que había sitios mágicos donde conocer su historia y nos invitaron a conocerlos buscando información en clase.
• Entre todos los lugares que investigamos, elegimos aquellos que más nos llamaron la atención, los visitamos, fotografiamos y tomamos coordenadas de esos lugares para esconder nuestros tesoros.
• Elegimos los contenedores donde esconderíamos la información y, algunos, los diseñamos en el instituto con las impresoras 3D, de manera que pudieran integrarse en el entorno.
• Hicimos talleres con actores de doblaje, que nos prepararon para hablar en público y poner nuestra voz en los videos que hemos ido haciendo dentro del proyecto.
• Finalmente, subimos los cachés a la plataforma de Geocaching, acompañados de sus descripciones, pistas y fotografías. Con ello, el proyecto se abrió al mundo, y así cualquier persona puede ahora descubrir este patrimonio escondido gracias nuestro trabajo. ¡Incluso una de nosotras estuvo con uno de los profes en verano en un encuentro de geocachers que habían venido de muy lejos a nuestros pueblos para buscar los tesoros que habíamos escondido!
¿Y por qué hacerlo?
Con este proyecto no solo hemos aprendido Historia, sino que también hemos conocido paisajes y monumentos impresionantes que estaban junto a nosotros Y lo mejor es que este proyecto no va a caer en el olvido, porque, aunque algunas de nosotras vayamos a terminar el instituto, nuestra huella quedará en la página web que se ha creado para poder jugar online y que ayudará a traer turismo a nuestra comarca.
Un proyecto con vida propia
Geocaching es una aplicación que tenemos en nuestro teléfono y que nos ha permitido descubrir lugares que no conocíamos, como Ura y Villoviado, y utilizar el móvil para algo más que mirar las redes sociales.
Hemos hecho talleres con actores de doblaje, que nos prepararon para narrar desde la megafonía del instituto a todos nuestros compañeros algunos acontecimientos relacionados con el Cura Merino y con la historia de nuestros pueblos a lo largo del siglo XIX y, sobre todo, hemos creado unas rutas para todos los curiosos que quieran conocer nuestra bonita comarca del Arlanza.
Y lo mejor es que este proyecto no va a caer en el olvido, porque, aunque algunas de nosotras vayamos a terminar el instituto, nuestra huella quedará en la página web de la asociación que ayuda a traer turismo a nuestra comarca.
En resumen…
Gracias a todo esto nos hemos sentido protagonistas de la historia que se ha vivido en estos pueblos, hemos involucrado a nuestras familias en las asignaturas que estudiamos todos los días y, en general, hemos transmitido a toda la gente que nos rodea la herencia cultural de nuestra comarca.
¿Así que... te animas a buscar tesoros?
Ahora que las rutas están listas, solo necesitas tu móvil, la aplicación Geocaching y ganas de aventura. Cada tesoro te llevará a un rincón especial y te contará una historia. Porque el patrimonio no está solo en los libros: también está en los pueblos, en sus calles, en sus paisajes… y ahora también en tus manos.
Discovering treasures with the Cura Merino (The Priest Merino) and the High School Valle del Arlanza
Who said history was boring? At IES Valle del Arlanza, we have demonstrated that learning can be quite an adventure, literally! For two years, our teachers have immersed us in a project that blends tradition, technology, and a lot of curiosity: Geocaching routes inspired by the figure of Cura Merino.
What’s geocaching?
Imagine a treasure hunt, but on a large scale and with GPS. Through the Geocaching app, which connects explorers from all over the world and which you can download on your mobile phone, participants travel along routes designed to find caches hidden in unique spots.
A cache—or treasure, as we fans of this game call it—is a small container hidden somewhere in the world, from an abandoned royal road to the most improbable crack in a rock where guerrillas once hid. Each treasure tells you stories of that place and allows you to get to know the unknown heritage of small villages and curiosities that you normally wouldn't even realize exist.
This application has allowed us to discover places we didn't know and to use our mobile phones for something more than just looking at social media. No more getting bored looking at books; here, we learn with our boots on!
El Cura Merino as a guide
And who better to lead this adventure than Cura Merino, a hero from Burgos and a symbol of resistance against the invasion in the 19th century? Jerónimo Merino Cob, known as Cura Merino, a priest born in Villoviado (Burgos) in 1769 into a simple family of farmers.
But what was really cool about him wasn't just his exploits, but some of the values that guided his life. He always tried to help his land and his people, and his determined character led him to act in complicated moments with the goal of protecting the most vulnerable.
In our adventure through the lands traveled by Cura Merino, we discovered:
• An abandoned section of the French Royal Road near Quintanilla de la Mata, the ancient route that connected Bayonne with Madrid. Through it traveled couriers who changed the history of Spain, merchants, travelers and... even Napoleon himself!
• The house of Cura Merino in Villoviado where, although almost in ruins, it seems as if the walls still hold echoes of conspiracies, improvised shelters, and sleepless nights.
• And while looking for another small treasure, we found a shoeing frame in Puentedura, a traditional structure where livestock was held to place or adjust horseshoes.
We reached all these places by retracing the history of our adventurous priest.
Each container we camouflage becomes an invitation for people from all over the world to discover places that, otherwise, would go unnoticed.
Two years non-stop
The project "Tras las huellas del Cura Merino" was born with a simple but powerful idea: to turn the territory into a living classroom and use Geocaching as a tool so that we students could discover, interpret, and help spread the heritage of our surroundings.
We wanted to get involved in the project because, once our teachers explained it to us, we saw it could help us understand some things about our region.
For example, we wanted to study this character's life because we usually hang out right next to his grave in our town.
To reach the end, our teachers guided us through several phases:
• They told us about Cura Merino, we went to talks, and we participated in exhibitions about him.
• They told us there were magical places to learn about his history and invited us to discover them by searching for information in class.
• Among all the places we researched, we chose those that caught our attention the most, visited them, photographed them, and took coordinates of those places to hide our treasures.
• We chose the containers where we would hide the information and, some of them, we designed at the institute with 3D printers so that they could integrate into the environment.
• We did workshops with voice actors, who prepared us to speak in public and put our voices in the videos we have been making within the project.
Finally, we uploaded the caches to the Geocaching platform, accompanied by their descriptions, hints, and photographs.
With this, the project opened up to the world, and now anyone can discover this hidden heritage thanks to our work. Even one of us was with one of the teachers in the summer at a meeting of geocachers who had come from very far away to our villages to look for the treasures we had hidden!
Why do it?
With this project, we have not only learned History, but we have also discovered impressive landscapes and monuments that were right next to us. And the best part is that this project will not be forgotten because, although some of us are going to finish high school, our mark will remain on the website created to play online and help bring tourism to our region.
A project with a life of its own
Geocaching is an app we have on our phones that has allowed us to discover places we didn't know about, such as Ura and Villoviado, and use our mobile phones for more than just checking social media.
We have done workshops with voice actors, who prepared us to narrate events related to Cura Merino and the history of our villages throughout the 19th century over the school's PA system to all our classmates. Above all, we have created routes for anyone who is curious to learn about our beautiful Arlanza region.
And the best thing is that this project will not be forgotten, because even though some of us will be finishing secondary school, our mark will remain on the website of the association that helps bring tourism to our region.
In short…
Thanks to all this, we have felt like protagonists of the history lived in these villages, we have involved our families in the subjects we study every day, and, overall, we have passed on the cultural heritage of our region to everyone around us.
Ready to go treasure hunting?
Now that the routes are ready, you only need your mobile phone, the Geocaching application, and a desire for adventure. Each treasure will lead you to a special corner and tell you a story. Because heritage is not only in books: it is also in the villages, in their streets, in their landscapes... and now also in your hands.