Un menú para compartir el patrimonio

Country
Spain
Year
2025
Mentor
Mercedes Guzmán Pérez
(IES FRANCISCO SALZILLO)
Participants
Elías
Gonzalo
Santos
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Overview

¿Das por sentado el patrimonio? El patrimonio es lo que nos representa y nos hace únicos. Cada patrimonio es irrepetible y no hay otro igual en el planeta. Para representar nuestro patrimonio hemos decidido crear un menú que contenga platos típicos de la Región de Murcia y, aprovechando que la familia de uno de los miembros del grupo viene de allí, también hemos añadido un plato inglés típico de Cornwall. El menú consiste de tres platos: plato principal, segundo plato y postre. 

De plato principal tenemos migas con salchicha. Para estas habrá que usar bastante harina (cuatro vasos de harina de trigo y uno de harina de maíz), un buen trozo de salchicha que puedes encontrar en cualquier carnicería de España, sal, una botella de agua, unos dientes de ajo y aceite. Para empezar debes echar los vasos de harina (tamizada) y media cucharada de sal en un bol grande. Para seguir, tienes que ir echando agua (poco a poco), hasta crear una masa viscosa. En una sartén echa los dientes de ajo y un poco de aceite. Al tener el sabor en la sartén, echa la masa viscosa y deja que se haga un poco, siempre removiendo para que no se pegue a la sartén con una espátula. Cuando se haya hecho un poco, pasa el contenido de la sartén a una sartén de migas. Empieza a separar la masa en trocitos pequeños y remueve para que no se pegue a la sartén. En otra sartén echa aceite y cocina salchichas (pueden echarse cortadas o cortarse más tarde). Júntalo todo en un plato y tienes unas migas con salchicha deliciosas listas para comer. 

Para seguir, tenemos de segundo plato unos pasties. Estos son un tipo de “empanadas” provenientes de Cornwall. Para hacerlas necesitarás una masa de empanada, ternera cocida, nabo, patatas, cebolla y un huevo (o un poco de leche). Antes de comenzar calienta el horno durante unos 20-30 minutos. Ahora sí, para comenzar, trocea el nabo, las patatas y la cebolla en trocitos. Extiende la masa en un círculo (como una pizza sin bordes) y echa un poco de nabo, patatas, cebolla y ternera en ese orden. Cierra la masa y arruga las puntas unidas para que no se vuelva a abrir. Moja una servilleta en el huevo removido (o en el vaso de leche) y pásalo por encima del pastie. Ponlo en horno caliente unos 40-45 minutos. Sácalos, emplata y tienes unos pasties ingleses listos para ser comidos.

Para finalizar con el menú, de postre tenemos paparajotes. Los paparajotes se hacen con canela, azúcar, hojas de limonero, harina, un huevo, un vaso de leche y un poco de sal. Para iniciar con esta receta mezcla en un bol mediano el huevo, dos cucharadas de sal y el vaso de leche. Échalo en un bol más grande y ve tamizando la harina en el bol poco a poco. Coge una hoja y ve haciendo pruebas. Si, al untar la hoja en la mezcla, aún se ve algo verde, sigue echando hasta que se deje de ver. Una vez terminada la masa, echa una cantidad considerable de aceite en una sartén a fuego. Empapa las hojas de limonero en la mezcla y échalas en el aceite. Dale dos o tres vueltas y lo tienes listo. Para continuar, echa tres o cuatro cucharadas de canela y dos o tres de azúcar. Unta los paparajotes en la mezcla y con eso habrás cocinado unos paparajotes murcianos. Emplata y a comer, ¡recuerda no comer la hoja!

También le hemos hecho una entrevista a la madre de uno de los miembros del grupo (Elías). Tracey es de Inglaterra, específicamente de Cornwall. De pequeña, ella comía a menudo pasties con sus padres y sus hermanas. Nos dice que los pasties se crearon a mediados del siglo XIII, pero eran comidas para gente rica en esos tiempos, ya que tenía ingredientes como venado, cordero, ternera o incluso comida de mar. En los siglos XVIII y XIX, los mineros, bajaban pasties a las minas para comer. También explica que cogían las empanadas de las puntas (crust) y que al terminar tiraban las puntas ya que tenían las manos sucias de trabajar. Por último, Tracey nos cuenta que esta comida le trae recuerdos de cuando era niña, cortando verduras con su madre y comiendo todos juntos en familia.

Para concluir, nos gustaría añadir que lo hemos pasado muy bien todos juntos cocinando, bromeando y hablando. Es increíble como haciendo algo tan simple y básico como cocinar, nos hace sentirnos bien y reírnos mucho. Con este proyecto hemos conseguido darnos cuenta de lo importante que es el patrimonio y lo presente que está en nuestras vidas. El patrimonio no solo nos representa y nos hace únicos, también nos une y hace de nosotros una gran familia.