Ferrocarril abandonado en Novi Sad, Serbia - Créditos: Szilárd Antal, 2021 / CULTstore

Historias de las Jornadas Europeas del Patrimonio es una iniciativa anual que pone en común el trabajo de quienes han celebrado actos de las Jornadas y ofrece financiación para desarrollar sus actividades. Se conceden subvenciones de hasta 10 000 euros a proyectos que guarden relación con las prioridades de las Jornadas Europeas del Patrimonio, como la educación, la participación de la comunidad y la diversidad, entre otros criterios, además de otras ventajas como la orientación hacia los jóvenes o la inclusión de aspectos transfronterizos.

Una de las organizaciones a las que se ha concedido una subvención para la convocatoria 2024 de las Jornadas Europeas del Patrimonio ha sido la plataforma de estudios culturales CULTstore, de Serbia, para un proyecto que explora el patrimonio ferroviario en toda Europa Central.

La historia de las Jornadas Europeas del Patrimonio


Esta historia explicaba el desarrollo y posterior declive de los ferrocarriles en la provincia de Vojvodina, en el norte de Serbia, a lo largo de los siglos XIX y XX, y exploraba los vínculos con Polonia, Eslovaquia, la República Checa y Hungría a través del contexto de la red ferroviaria de la antigua Monarquía de los Habsburgo. Describiendo estaciones y vías de ferrocarril abandonadas, esbozaba los objetivos de CULTstore de llamar la atención sobre estos espacios utilizando la tecnología digital para viajar a través del espacio y el tiempo.

Enfoque del proyecto y público


La subvención de las Jornadas Europeas de Patrimonio se utilizó para el proyecto "V4+V Viaje en tren virtual". Su principal objetivo era conectar y comprometer a los jóvenes con el patrimonio ferroviario y ayudarles a sentirse capaces de interpretar esta historia por sí mismos a través de una serie de eventos participativos y actividades inmersivas. El enfoque mostraba el patrimonio ferroviario en un contexto social y cultural, estableciendo vínculos entre el pasado y el presente a través de temas como el comercio, el movimiento y la pertenencia, mientras que el uso que el proyecto hacía de la tecnología moderna también ponía de relieve el papel de la digitalización en la conservación y promoción del patrimonio cultural de cara al futuro. Atrayendo a participantes de regiones multiculturales y rurales y más allá de las fronteras nacionales, el proyecto también pretendía construir comunidades e incluir perspectivas de diversas identidades lingüísticas y culturales proporcionando una plataforma y un espacio para la expresión y el diálogo.

Participación y capacitación de los jóvenes


El proyecto pretendía crear un espacio seguro, inspirador y accesible para que el público más joven descubriera el patrimonio cultural y participara en él. La metodología tendía un puente entre la educación estructurada y el aprendizaje informal, presentando el patrimonio no sólo como una materia de estudio, sino utilizándolo también como una herramienta de desarrollo personal y social. Durante el proyecto, los organizadores se mostraron especialmente satisfechos al comprobar el gran interés del público de entre 16 y 26 años, y respondieron adaptando los planes para centrarse especialmente en la creatividad y la curiosidad de este grupo de edad. Las voces de estos jóvenes ocuparon un lugar central en el proyecto y, al centrarse en su papel en la defensa del patrimonio, participaron como creadores que dirigieron debates y presentaciones en lugar de como participantes pasivos. El proyecto también hizo hincapié en la comunidad cultural europea en sentido amplio, promoviendo el diálogo intercultural y fomentando los valores paneuropeos de democracia y diversidad cultural a través de la ciudadanía activa y la inclusión social.

Actividades de inmersión y participación activa


Uno de los principales resultados del proyecto fue la creación de una ruta ferroviaria virtual que transforma los viajes históricos en viajes digitales contemporáneos accesibles mediante códigos QR y proyecciones. Ahora disponible en línea, incluye narraciones escritas y vídeos junto con fotos de archivo y actuales de infraestructuras como túneles, puentes y depósitos en una experiencia interactiva que conecta sitios ferroviarios patrimoniales a través de las fronteras nacionales.

Muchas de las actividades requerían también la participación activa y la reflexión personal a la hora de crear los contenidos, y surgieron conceptos como la conexión entre el patrimonio construido descuidado y el declive económico, así como otros temas de nostalgia, innovación y sostenibilidad. A través de un concurso fotográfico, se animó a los participantes a documentar no sólo las estructuras físicas de las estaciones de ferrocarril, sino también los aspectos emocionales de esta historia. Estas "historias fotográficas" se recogieron en una exposición que recorrió varias ciudades de Serbia. También se organizaron una serie de "Charlas de jóvenes" que reunieron a estudiantes para hablar de sus experiencias ferroviarias desde perspectivas como los viajes, los recuerdos y el arte. Moderados por los propios jóvenes, los temas tratados fueron la restauración arquitectónica, el desarrollo sostenible y la experiencia de viajar en tren por Europa.

Conectando países a través de Europa


Reflejados en el nombre del proyecto, "V4+V", que hace referencia a los países de Visegrado y a la provincia serbia de Vojvodina, los aspectos internacionales del proyecto hundían sus raíces en el legado de la red ferroviaria de la antigua monarquía de los Habsburgo. Basándose en esta historia común a través de las fronteras, la dimensión europea del proyecto pretendía proporcionar una plataforma significativa para la memoria colectiva en Serbia, la República Checa, Eslovaquia, Polonia y Hungría, y poner de relieve cómo un pasado infraestructural común podía utilizarse para la cooperación futura. La naturaleza digital del mapa también permitió el acceso libre y abierto a la información generada, apoyando la inclusión y el diálogo intercultural y reflexionando sobre cómo los ferrocarriles proporcionan conexiones para las personas y la cultura, así como físicamente entre lugares.

Comentarios sobre el proyecto y planes de futuro


Los comentarios de los jóvenes participantes demostraron un mayor sentimiento de propiedad e interés por los emplazamientos ferroviarios como parte de su identidad cultural, mientras que los visitantes de la exposición expresaron que les había ayudado a reconsiderar el valor de los espacios industriales y las estaciones abandonados de su zona. El viaje digital sigue en línea y continúa atrayendo visitantes, mientras que los reportajes fotográficos y los materiales del evento se han puesto a disposición de trabajadores juveniles y profesores con fines educativos. En el sitio web del proyecto se ha añadido una publicación con consejos y ejemplos sobre cómo implicar a los jóvenes en el patrimonio ferroviario, y varias universidades están en conversaciones sobre cómo integrar el enfoque del proyecto en sus planes de estudios de arquitectura en el futuro.

Para ampliar aún más el alcance del proyecto, los organizadores están estudiando la posibilidad de colaborar con escuelas y centros culturales para explorar otros temas, como las mujeres en la historia del ferrocarril y la sostenibilidad medioambiental, y también se están planificando actos de seguimiento que ampliarán el impacto geográfico del proyecto a jóvenes de Bosnia y Herzegovina, Macedonia del Norte y Montenegro.

Encontrará más información sobre el proyecto, así como recursos y el mapa del viaje virtual en tren, en el sitio web del proyecto, rail4v4v.com. El trabajo de CULTstore también puede seguirse en Instagram.