Patrimonio en nuestras cocinas: del horno a la mesa de Navidad
El patrimonio es la identidad cultural de cada país o región, son los restos de nuestra historia, que nos recuerdan quiénes somos. Para nosotras, jóvenes murcianas, con un pasado ganadero y agrícola tan marcado, nuestra gastronomía es muy representativa. Nos enorgullece saber que nuestras costumbres, tradiciones e incluso recetas forman parte de la mezcla de muchas culturas que han pasado por aquí, Alcantarilla, donde la huerta nace, como dice el lema de nuestra ciudad.
Por otro lado, para muchas de nosotras, el postre es esencial. Un momento de reunión familiar, de conversaciones, de recuerdos felices. Una forma de celebración y de una parte de nuestra gastronomía a la que le tenemos mucho cariño, ya que para muchas estas recetas forman parte de la herencia cultural que nos han dejado nuestros familiares: abuelos, padres...
Es por esto que nuestro trabajo se ha centrado en conocer cómo se hacen algunas recetas
de postres tradicionales y darlas a conocer. Hemos visitado una panadería muy conocida de
nuestro pueblo, que a muchas, sus postres, nos han acompañado en momentos muy felices
como navidades, festividades y momentos memorables.
Pudimos aprender cómo se hacen las tortas de" recao", una de las recetas que nos enseñaron a hacer. Estas, hace no tanto, aún se hacían en casa con las familias. Hechas con poco más que harina, almendras, aceite y miel. También aprendimos el proceso de cocinado de monas de pascua, muy importantes para estas festividades.
Otro de los postres destacados de la región son los cordiales, una especie de bollos rellenos de cabello de ángel, de los favoritos de muchas personas mayores. Nuestros abuelos no podían esperar a navidad para comerlos y, una vez comprados, después de cada comida siempre se llevaban uno a la boca. Tanto era así que teníamos q esperar al día de antes de navidad para comprarlos o esconderlos si queríamos tener para la cena de navidad.
Muchos de estos postres, antes, se hacían en las casas. La cocina se convertía en un lugar donde compartir risas, regaños por comer a destiempo y una forma de pasar tiempo de calidad con aquellos más cercanos. Una vez preparados, incluso se llevaban por el barrio para que los vecinos pudiesen probar la obra maestra.
Nuestro objetivo es rescatar todas estas costumbres y momentos que forman parte de nuestra identidad personal, de un modo u otro. Queremos que todo eso se pueda seguir transmitiendo generación a generación, para que todos puedan disfrutar de lo que nosotras tanto disfrutamos en su día.