MONTEMAYOR, UN PUEBLO CON PATRIMONIO
MONTEMAYOR, UN PUEBLO CON PATRIMONIO
El orgullo que sentimos hacia nuestro Patrimonio y hacia la herencia que nos representa se ve reflejado en múltiples aspectos como son tradiciones populares y el modo de elaboración exclusivamente propio de nuestro vino PX , así como los originales y autóctonos cuartelillos de Montemayor.
La Cooperativa del Vino de Montemayor, llamada oficialmente S.C.A. Vitivinícola San Acacio, está en nuestro pueblo, en la provincia de Córdoba. Se fundó en 1962 gracias a un grupo de viticultores que se unieron para elaborar y vender sus propios vinos.
Desde su creación, forma parte de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, muy reconocida en Andalucía por la calidad de sus vinos. La bodega San Acacio se especializa en vinos tradicionales, sobre todo en el Pedro Ximénez, un vino dulce que se obtiene al secar las uvas al sol siguiendo métodos artesanales.
Nuestro pueblo tiene una larga historia en la producción de vino, que se remonta a la época romana. El cultivo de la vid ha sido siempre una parte importante de su economía y su cultura.
Tras la cosecha de la uva, esta se coloca al sol en la pasera para su secado.
Otro rasgo que nos aporta autenticidad a Montemayor es la celebración de La Paxera, una feria anual dedicada al vino dulce Pedro Ximénez (PX) y a la pasera, la superficie donde se secan las uvas para elaborar este vino. El evento, que busca poner en valor la identidad del municipio, reúne lo que se considera la pasera más grande de Europa y celebra el proceso de elaboración del vino con actividades de ocio, cultura, gastronomía y formación, como catas, talleres y conciertos.
La singularidad propia de esta pasera está relacionada con:
El tipo de terreno. En Montemayor gozamos de un terreno húmedo, debido a la cantidad de agua subterránea que hay en el subsuelo. Esto provoca que haya numerosas nieblas, lo que se traduce en una humedad muy elevada.
De ahí, nuestros antepasados idearon una forma propia de secar la uva para transformarla en pasa. Nosotros ponemos la uva en el suelo y se deja secar al sol en verano, aprovechando que hay menos humedad, lo que conlleva efectos positivos para el pueblo y para el desarrollo de la uva, ya que se aprovecha todo el terreno que hay alrededor del pueblo, a diferencia del modo de secado de otros lugares, que es colgando la uva y dejando que el aire la seque.
Los pobladores de la Ulia romana ya descubrieron que este último método era inviable para Montemayor, pues con el clima húmedo que tenemos aquí, las uvas se pocharían y se desaprovecharían.
Otra particularidad de la herencia de nuestro pueblo son los Cuartelillos de Montemayor. En Montemayor, durante la Cuaresma(los cuarenta días anteriores a la Semana Santa), se abren “cuartelillos” cada fin de semana. Estos cuartelillos son una tradición cofrade muy arraigada, cuya herencia se mantiene hoy día.
En escritos cofrades antiguos que se conservan, se describe el cuartelillo como un “templo de la saeta”: un sitio donde se canta saeta, se comparte vino, tapas y se convive entre hermanos de distintas hermandades.
Como particularidad nuestra, las diferentes hermandades se “turnan” para usar esos cuartelillos. En el cuartelillo de Montemayor, por ejemplo, participan al menos la hermandad de la Vera Cruz y el Nazareno.
Los cuartelillos tienen además importancia social y cultural, ya que no es sólo una reunión religiosa: es también un espacio social donde se refuerzan la hermandad, la identidad local y la tradición de cantar saetas.
Estas asociaciones están consideradas como el “pórtico” de la Semana Santa de Montemayor: donde empieza la vida cofrade intensa antes incluso de las procesiones.
Según la Agrupación de Cofradías de Montemayor, en su Semana Santa hay al menos cuatro cofradías o hermandades relevantes y al menos dos de ellas participan activamente en esos cuartelillos, que son:
La Cofradía de la Vera Cruz (“Amarrado a la Columna y Soledad”)
La Hermandad del Nazareno (“Jesús Nazareno, María de los Dolores, San Juan y la Verónica”)
Por todo lo anterior, sentimos orgullo hacia nuestro pueblo, un Patrimonio no solo local, sino plenamente europeo.